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8.3. Velocidad aparente.

La velocidad de los meteoros es otro de los criterios básicos que debemos considerar. La longitud de la trayectoria atmosférica y la Velocidad Geocéntrica de todos los miembros de un enjambre es la misma y el tiempo que tardan en desintegrarse también es el mismo. Si embargo la velocidad aparente no es igual. Como los meteoros cercanos al radiante son cortos y los lejanos largos y todos duran el mismo tiempo, es necesario que los más alejados tengan una velocidad angular mayor para que recorran una trayectoria aparente más larga en el mismo tiempo.

Así, la velocidad angular es más grande conforme el meteoro aparece más lejos de su radiante. Si una lluvia tiene V= 30º/s (velocidad moderada) y vemos un meteoro a 90º del radiante con velocidad rápida, podemos decir que se trata de un miembro del enjambre; si otro meteoro surge próximo al radiante con velocidad rápida deberemos clasificarlo como esporádico (aunque su trazo sea corto), pues tendría que ser moderado o lento para que lo clasificáramos como miembro de la lluvia.

Este criterio puede aplicarse de manera rigurosa con escalas numéricas de velocidad. Para ello necesitaremos la tabla que nos de la velocidad teórica en grados por segundo para una determinada velocidad geocéntrica cuando los meteoros aparecen a D grados del radiante y su punto de inicio sobre el horizonte se encuentra a una altura hb.

Si observamos un meteoro para el cual no existe precisión suficiente en el trazo, pero sospechamos que podría ser miembro del enjambre podemos comprobar que la velocidad estimada coincide con la teórica de ese enjambre. Así, podríamos clasificarlo como tal, ya que de las observaciones se conoce hb y D. En general todos los meteoros que no presenten la velocidad adecuada deben clasificarse como esporádicos.

Para comprobar el criterio de la velocidad angular se utilizan las tablas 4 y 5. Veámoslo con un ejemplo. Supongamos que observamos un meteoro, para el cual los criterios de longitud y alineación con el radiante hacen pensar que sea DAU. El meteoro se se observó a 85º del radiante (D) y a una altura sobre el horizonte de hb, de 90º/s. La velocidad angular observada fue de 35º/s.

Con D y hb , y conociendo la velocidad geocéntrica de la lluvia (V ), de 66 km/s, vamos a la última casilla de la tabla 10 para V =70 Km/s. Entramos con hb=90º (valor más próximo a 85º) y D=90º. Para esos valores la velocidad teórica es de 32º/s.

Necesitamos saber el error cometido, y el valor nos lo da la tabla 6. Para meteoros con velocidades mayores de 30º/s el error debe ser de ± 8º/s. Por lo tanto, para que se confirme que nuestro meteoro sea DAU la velocidad que nosotros hemos estimado observacionalmente debe estar en el intervalo 32± 8º/s ( es decir [24º/s,40º/s]), lo que si ocurre en el ejemplo, ya que el meteoro tuvo una velocidad de 35º/s. Si el meteoro tuviese una velocidad fuera de ese rango, deberíamos haberlo considerado como esporádico.


Tabla 4. Errores angulares permitidos en la estimación de la velocidad angular en º/s según la velocidad del meteoro.


Tabla 5. Velocidad angular teórica en función de la altura sobre el horizonte del comienzo del meteoro, la distancia al radiante y la velocidad geocéntrica de la lluvia.
 

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